A corazón abierto (programación)

domingo, 29 de noviembre de 2009

Falsos modelos de felicidad quitan la esperaza a los jóvenes

Extracto de la intervención que pronunció Benedicto XVI , por solemnidad de la Inmaculada Concepción, ante miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.
Ciudad del Vaticano, 8 de diciembre de 2007.


"Muchas experiencias nos muestran lamentablemente que los adolescentes, los jóvenes y hasta los niños son fáciles víctimas de la corrupción del amor, engañados por adultos sin escrúpulos que, mintiéndose a sí mismos y mintiéndoles a ellos, los atraen a los callejones sin salida del consumismo: incluso las realidades más sagradas, como el cuerpo humano, templo del Dios del amor y de la vida, se vuelven de este modo en objetos de consumo. Y esto cada vez más pronto, ya desde la preadolescencia. ¡Qué tristeza cuando los chicos y chicas pierden la maravilla, el encanto de los sentimientos más bellos, el valor del respeto del cuerpo, manifestaciones de la persona y de su insondable misterio!
Todo esto nos recuerda María, la Inmaculada, a quien contemplamos en toda su belleza y santidad. En la cruz, Jesús la confío a Juan y a todos los discípulos (Cf. Juan 19,27), y desde entonces se convirtió para toda la humanidad en Madre, Madre de la esperanza. A ella le dirigimos con fe nuestra oración, mientras acudimos espiritualmente en peregrinación a Lourdes, donde precisamente en este día comienza un año especial jubilar con motivo del 150 aniversario de sus apariciones en la gruta de Massabielle. María Inmaculada, «estrella del mar, brilla sobre nosotros y guíanos en nuestro camino» (encíclica Spe salvi, 50).

No hay comentarios:

Publicar un comentario