A corazón abierto (programación)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Significado de Adviento

La palabra latina “adventus” significa “venida”, “adviento”, “llegada”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Nuestro Señor Jesucristo.

La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad. “ Al celebrar anualmente la liturgia de Adviento, la iglesia actualiza esta espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador, los fieles renuevan el ardiente deseo de su segunda Venida (cf.Ap 22,17)” (Catecismo de la Iglesia Católica Nº 524). Esta manera el adviento es una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.
El tiempo de Adviento es un periodo privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.

- Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.

- Vivir el presente: Se trata de vivir el presente de nuestra vida diaria la “presencia de Jesucristo” en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.

- Prepara el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la “majestad de su gloria”. Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creído en El; viviendo como hijos fieles del padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la vida eterna sin sufrimientos.

En el Evangélico, varias veces nos habla Jesucristo de la Parusía y nos dice que nadie sabe el día ni la hora en la que sucederá. Por esta razón, la Iglesia nos invita en el Adviento a prepararnos para este momento a través de la recepción de los sacramentos

domingo, 29 de noviembre de 2009

Falsos modelos de felicidad quitan la esperaza a los jóvenes

Extracto de la intervención que pronunció Benedicto XVI , por solemnidad de la Inmaculada Concepción, ante miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.
Ciudad del Vaticano, 8 de diciembre de 2007.


"Muchas experiencias nos muestran lamentablemente que los adolescentes, los jóvenes y hasta los niños son fáciles víctimas de la corrupción del amor, engañados por adultos sin escrúpulos que, mintiéndose a sí mismos y mintiéndoles a ellos, los atraen a los callejones sin salida del consumismo: incluso las realidades más sagradas, como el cuerpo humano, templo del Dios del amor y de la vida, se vuelven de este modo en objetos de consumo. Y esto cada vez más pronto, ya desde la preadolescencia. ¡Qué tristeza cuando los chicos y chicas pierden la maravilla, el encanto de los sentimientos más bellos, el valor del respeto del cuerpo, manifestaciones de la persona y de su insondable misterio!
Todo esto nos recuerda María, la Inmaculada, a quien contemplamos en toda su belleza y santidad. En la cruz, Jesús la confío a Juan y a todos los discípulos (Cf. Juan 19,27), y desde entonces se convirtió para toda la humanidad en Madre, Madre de la esperanza. A ella le dirigimos con fe nuestra oración, mientras acudimos espiritualmente en peregrinación a Lourdes, donde precisamente en este día comienza un año especial jubilar con motivo del 150 aniversario de sus apariciones en la gruta de Massabielle. María Inmaculada, «estrella del mar, brilla sobre nosotros y guíanos en nuestro camino» (encíclica Spe salvi, 50).

lunes, 23 de noviembre de 2009

TRABAJAR A CONCIENCIA

APRENDER A TRABAJAR BIEN
El panorama maravilloso que se abre ante nuestros ojos ha de ser puesto por obra en nuestra vida. No basta querer hacer el bien, sino que hay que saber hacerlo. [San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 50]. Servir a Dios y a los demás con nuestro trabajo, requiere preparación, competencia no sólo técnica sino moral, humana y cristiana.
Para servir, servir, son unas palabras que San Josemaría quería grabar en nuestros corazones con el fin de que no olvidásemos que no basta la "buena voluntad" para ser un buen médico o una buena ama de casa, sino que se requieren conocimientos y virtudes. No creo en la rectitud de intención de quien no se esfuerza en lograr la competencia necesaria, con el fin de cumplir debidamente las tareas que tiene encomendadas. [Ibidem].
La "formación profesional" para santificar el trabajo no consiste sólo en unos conocimientos teóricos previos. Se necesita mucho más como se ha dicho antes: hacen falta virtudes humanas informadas por la caridad. Por este motivo, principalmente, la formación profesional dura toda la vida, y se mejora día a día poniendo empeño en crecer en las virtudes cristianas. No basta el afán de poseer esas virtudes: es preciso aprender a practicarlas. Discite benefacere, (Is 1, 17), aprended a hacer el bien. Hay que ejercitarse habitualmente en los actos correspondientes –hechos de sinceridad, de veracidad, de ecuanimidad, de serenidad, de paciencia–, porque obras son amores, y no cabe amar a Dios sólo de palabra, sino con obras y de verdad (1 Jn 3, 18). [ San Josemaría, Amigos de Dios, n. 91].
Cauce estupendo para esta formación es la dirección espiritual personal. Si sabemos abrir el alma de par en par, podremos recibir consejos certeros –a veces indicaciones sobre deberes morales o de conciencia–, porque el Espíritu Santo da su luz y su gracia a través de ese medio. También hemos de estar dispuestos a recibir esta formación en el mismo lugar de trabajo, sabiendo aprovechar las observaciones de quienes nos rodean. Se requiere para esto humildad, sencillez para admitir las propias limitaciones y para dejarse ayudar evitando la suficiencia, la presunción y la vanidad.(FUENTE:CAPELLANÍA UDEP)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La soledad.........




Hemos hecho de las personas un "objeto", a quienes podemos usar y tirar, tanto en el trabajo,con la familia y con los amigos. ¿Cómo vas a invertir tu tiempo desde ahora, primero las cosas y luego las personas? o ¿primero las personas y luego las cosas? Necesitamos enriquecer nuestro espíritu, llenarnos de amor y estar dispuestos a ser y hacer la diferencia en nuestra sociedad, a vencer este tipo de pobreza llamado soledad. ¿Quién es más pobre, el que no tiene suficiente para comer o el que vive una soledad profunda en su corazón? (FUENTE: Maria del Rosario Rivera)

"No hay mayor pobreza que la soledad." Madre Teresa de Calcuta

EL PERDÓN


EL PERDÓN ES UNA EXPRESIÓN DE AMOR.

EL PERDÓN NOS LIBERA DE ATADURAS
QUE NOS AMARGAN EL ALMA Y ENFERMA EL CUERPO.

EL PERDÓN NO SIGNIFICA QUE ESTÉS DE ACUERDO
CON LO QUE PASÓ, NI QUE LO APRUEBES.

PERDONAR NO SIGNIFICA DEJAR DE DARLE IMPORTANCIA A LO QUE SUCEDIÓ, NI DARLE LA RAZÓN A ALGUIE QUE TE LASTIMÓ.

SIMPLEMENTE SIGNIFICA DEJAR
DE LADO AQUELLOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS QUE
NOS CAUSARON DOLOR Y ENOJO

EL PERDÓN SE BASA EN LA
ACEPTACIÓN DE LO QUE PASÓ.

LA FALTA DE PERDÓN TE ATA A
LAS PERSONAS DESDE EL
RESENTIMIENTO
TE TIENE ENCADENADO.

LA FALTA DE PERDÓN ES EL VENENO
MÁS DESTRUCTIVO PARA EL ESPÍRITU
YA QUE NEUTRALIZA LOS
RECURSOS EMOCIONALES QUE TENEMOS.

EL PERDÓN ES UNA DECLARACIÓN QUE
PUEDES Y DEBES RENOVAR A DIARIO.

MUCHAS VECES LA PERSONA MÁS
IMPORTANTE A LA QUE TIENES QUE
PERDONAR ES ATÍ MISMO POR TODOS
LAS COSAS QUE NO FUERON DE LA MANERA QUE PENSABAS.

LA DECLARACIÓN DEL PERDÓN
ES LA CLAVE PARA LIBERARTE

¿CON QUÉ ÈRSONAS ESTAMOS RESENTIDOS?
¿A QUIÉN NO PUDIMOS PERDONAR?
¿TÚ ERES INFALIBLE Y POR ESO NO PUEDES PERDONAR LOS ERRORES AJENOS?

PERDONA PARA UQE PUEDAS SER PERDONADO

“RECUERDA QUE CON LA VARA QUE MIDES, SERÁS MEDIDO”

domingo, 15 de noviembre de 2009

LA VERDAD INTEGRAL SOBRE EL HOMBRE

Todos los aquí presentes nos encontramos en el terreno de la cultura, realidad fundamental que nos une y que está en la base del establecimiento y de las finalidades de la UNESCO. Por este mismo hecho nos encontramos en torno al hombre y, en un cierto sentido, en él, hombre. Este hombre, que se expresa en y por la cultura y es objeto de cultura y es objeto de ella, es único, completo e indivisible. Es a la vez sujeto y artífice de la cultura. Según esto no se le puede considerar únicamente como resultante de todas las condiciones concretas de su existencia, como resultante por no citar más que un ejemplo – de las relaciones de producción que prevalecen en una época determinada. ¿No sería entonces, de alguna manera, este criterio de las relaciones de producción una clave para la comprensión de la historicidad del hombre, para la comprensión de su cultura y de las múltiples formas de su desarrollo?. Ciertamente, este criterio constituye una clave, e incluso una clave preciosa, pero no la clave fundamental constitutiva. Las culturas humanas reflejan, sin duda, los diversos sistemas de relaciones de producción; sin embargo no es tal o tal sistema lo que está en el origen de la cultura, sino el hombre, el hombre, el hombre que vive en el sistema, que lo acepta o que intenta cambiarlo. No se puede pensar una cultura sin subjetividad humana y sin casualidad humana; sino que, en el campo de la cultura, el hombre es siempre el hecho primero: el hombre es el hecho primordial y fundamental de la cultura.


Y esto lo es el hombre siempre en su totalidad: en el conjunto integral de su subjetividad espiritual y material. Si en función del carácter y del contenido de los productos en los que se manifiesta la cultura, es pertinente la distinción entre la cultura espiritual y cultura material, es necesario constatar al mismo tiempo que, por una parte, las obras de la cultura material hacen aparecer siempre una “espiritualización” de la materia una sumisión del elemento material a las fuerzas espirituales del hombre, es decir, a su inteligencia y a su voluntad; y que, por otra parte, las obras de la cultura espiritual manifiestan, de forma especifica, una “una materialización” del espíritu, una encarnación de lo que es espiritual.
Parece que, en las obras culturales, esta doble característica es igualmente primordial y permanente.


Así, pues, modo de conclusión teórica esta es una base suficiente para comprender la cultura a través del hombre integral, a través de toda la realidad de su subjetividad. Es también, en el campo del obrar, la base suficiente para buscar siempre en la cultura al hombre integral, al hombre todo entero, en toda la verdad de su subjetividad espiritual y corporal; la base suficiente para no suponer a la cultura – sistema auténticamente humano, síntesis espléndida del espíritu y del cuerpo – divisiones y oposiciones preconcebidas. En efecto, ni una absolución de la materia en la estructura del sujeto humano o inversamente, una absolutización del espíritu en esta misma estructura expresan la verdad del hombre ni prestan servicio alguno a su cultura.

EL HOMBRE: SUJETO, OBJETO Y TERMINO DE LA CULTURA


El hombre, que, en el mundo visible, es el único sujeto óntico de la cultura, es también su único objeto y su término. La cultura es aquello a través de lo cual el hombre, en cuanto hombre, “es” más, accede más al “ser”. En esto encuentra también su fundamento la distinción capital entre lo que el hombre es y lo que tiene, entre el ser y el tener. La cultura se sitúa siempre en relación esencial y necesaria a lo que el hombre es, mientras que la relación a lo que el hombre tiene, a su “tener”, no sólo es secundaria, sino totalmente relativa. Todo el “tener”, no sólo es secundaria, sino totalmente relativa. Todo el “tener”, del hombre no es importante para la cultura sino en la medida en que el hombre, por medio de su “tener”, puede al mismo tiempo “ser” más plenamente como hombre, llegar a ser más plenamente hombre en todas las dimensiones de su existencia, en todo lo que caracteriza su humanidad. La experiencia de las diversas épocas, sin excluir la presente, demuestra que se piensa en la cultura y se habla de ella principalmente en relación con la naturaleza del hombre y luego solamente de manera secundaria e indirecta en relación con el mundo de sus productos. Todo esto no impide, por otra parte, que juzguemos el fenómeno de la cultura a partir de lo que el hombre produce, o que de esto saquemos conclusiones acerca del hombre. Un procedimiento semejante – modo típico del proceso de conocimiento a posteriori- contiene en sí mismo la posibilidad de remontar, en sentido inverso, hacia las dependencias óntico-causales. El hombre, y sólo el hombre, es “autor” o “artífice” de la cultura; el hombre, y sólo el hombre, se expresa en ella y en ella y encuentra su propio equilibrio.

jueves, 12 de noviembre de 2009

LOS VALORES MATERIALES Y ESPIRTUALES

El hombre vive simultáneamente en el mundo de los valores materiales y en el de los valores espirituales. Para el hombre concreto que vive y espera, las necesidades, las libertades y las relaciones con los demás no corresponden nunca únicamente a la una o a la otra esfera de valores, sino que pertenecen a ambas esferas. Es lícito considerar separadamente los bienes materiales y los bienes espirituales para comprender mejor que el hombre concreto son inseparables y para ver además que toda amenaza a los derechos humanos, bien sea en el ámbito de los bienes materiales, bien sea en el de los bienes espirituales, es igualmente peligrosa para la paz, porque afecta siempre al hombre en su integridad. Mis ilustres interlocutores me permitirán recordar una regla constante de la historia del hombre, ya contenida implícitamente en todo lo que se ha dicho a propósito de los derechos y del desarrollo integral del hombre. Esta regla está basada en la relación existentes entre los valores espirituales y los materiales o económicos. En esta relación, la primacía corresponde a los valores espirituales, en consideración a la naturaleza misma de estos valores, así como por motivos relacionados con el bien del hombre. La primacía de los valores del espíritu define el significado propio y el modo de servirte de los bienes terrenos y materiales, y se sitúa por esto mismo en la base de la paz justa. Tal primacía de los valores espirituales influye por otra parte en lograr que el desarrollo material, técnico y cultural, estén al servicio de lo que constituye al hombre, es decir, que le permitan el pleno acceso a la verdad, al desarrollo moral, a la total posibilidad de gozar los bienes de la cultura que hemos heredado y a multiplicar tales bienes mediante nuestra creatividad. Si, es fácil constatar que los bienes materiales tienen una capacidad ciertamente no ilimitada, de satisfacer las necesidades del hombre; en sí mismos, no pueden ser distribuidos fácilmente y, en relación con los que los poseen y disfrutan, por una parte, y los que están privados por otra, provocan tensiones, disidencias, divisiones que pueden llegar en ocasiones a la lucha abierta. En cambio, los bienes espirituales pueden ser gozados al mismo tiempo por muchos, sin limitaciones y sin disminución del bien mismo. Es más, cuanto más grande es el número de hombre que participan en un bien, tanto más se goza y se disfruta de él, tanto ese más ese bien demuestra su valor indestructible e inmortal. Esta es una realidad confirmada por ejemplo, por las obras de la creatividad, es decir, del pensamiento, la poesía, la música, las artes figurativas, figurativas, frutos de espíritu del hombre.

martes, 10 de noviembre de 2009

San Josemaría cuenta en este vídeo (1'45'') cómo hacía oración con el Evangelio: siendo un personaje más entre los discípulos de Jesús.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Médico especialista en abortos tardíos admite en TV que está matando


"¿Estoy matando? Sí, lo sé", afirmó con frialdad Curtis Boyd, un famoso médico abortista de Texas frente a las cámaras de televisión de un canal local. Boyd es especialista en abortos tardíos hasta los seis meses de gestación y se dedica al negocio del aborto desde hace 36 años, cuando inauguró la primera clínica abortista de Texas.
En un reportaje del canal WFAA-TV de Dallas a propósito de la apertura de su nueva clínica abortista, Boyd conmocionó a los televidentes cuando admitió que está matando cada vez que practica un aborto, pero lejos de mostrar algún reparo, justificó su "trabajo" alegando que piensa en los problemas de quienes buscan abortar.
Boyd, que fue ordenado ministro baptista y ahora profesa el unitarismo, causó asombro al agregar que reza con frecuencia pidiendo que "el espíritu de cada embarazo" que interrumpe con el aborto "vuelva a Dios con amor y comprensión".
La apertura de su nueva clínica para abortos tardíos tiene muchos detractores, entre ellos los miembros del Catholic Pro-Life Committee que realizan vigilias en las afueras del centro para tratar de salvar vidas que solo esperan nacer.
Boyd declaró en televisión que los abortos más difíciles son los que practica a niñas embarazadas y asegura haber "tratado" a niñas de nueve años de edad.(fuente:aciprensa)

domingo, 8 de noviembre de 2009

Vida interior

¿Quieres saber, amigo mío, si eres alma de vida interior?
Hazte esta pregunta:
¿Dónde vivo habitualmente con mis pensamientos, con mis afectos, con mis deseos?
Si tus pensamientos, tus afectos, tus deseos convergen hacia Jesucrito, es prueba cierta de que eres alma interior.
Pero si tus pensamientos, tus afectos y tus deseos te llevan lejos de Dios, es signo, también cierto, de que no eres alma de vida interior.
Porque no debes olvidar que
ubi thesaurus vester est, ibi et cor vestrum erit,
que allí donde está tu tesoro, allí está también tu corazón.
Y el único tesoro de las almas de vida interior es Jesús, aquel Jesús
–añaden ellas–
quem vidi, quem amavi, in quem credidi, quem dilexi,
al que vi, al que amé, en quien creí, y al que preferí sobre todos.

La sensibilidad del apóstol por los problemas y las necesidades de su apostolado no depende de su grado de inmersión en el trabajo externo, ni de su destreza, sino de su grado de unión con Dios.
Escuchemos otra vez las palabras de Jesús: Manete in Me.

para reflexionar

Cuando el ser humano se encuentre confuso por no saber ya quién es y no sabe que hacer , la dirección espiritual se presenta como una herramienta de ayuda para recuperar la identidad perdida y el rumbo de su vida.(ALM)

Enfermedades de la Vida Espiritual: Tibieza

La tibieza se considera la enfermedad más peligrosa de la vida espiritual. Por supuesto, esta enfermedad solamente se puede dar en personas que han buscado en algún momento, con sinceridad, el crecimiento y la santidad.

El Nuevo Testamento se pronuncia con claridad acerca de la mediocridad: "Conozco bien tus obras, que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Mas por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, estoy para vomitarte de mi boca; porque estás diciendo: Yo soy rico y hacendado, y de nada tengo falta; y no conoces que eres un desdichado miserable, y pobre, y ciego, y desnudo.” (Apoc. 2, 15-17).

La tibieza se caracteriza por la aridez del espíritu frente a las cosas de Dios. En la dirección espiritual conviene saber distinguir entre este tipo de aridez y la sequedad permitida a veces por Dios: la llamada aridez pasiva, la noche de los sentidos; esos momentos previstos por Dios nuestro Señor, para ayudar a madurar a una persona. Al quitarle el sentimiento, le cuestan más las cosas de la vida espiritual. Se trata de una aridez totalmente distinta a la tratada en este apartado. La tibieza es una aridez culpable, como quien estando en un cuarto donde hace mucho frío y teniendo un fuego en la chimenea, no se acerca a él. Siente el frío, pero no tiene el ánimo ni el coraje para acercarse al calentador.Quien recibe más, habrá de dar cuenta de más. Esto se convierte en algo tremendo para tantas vidas que teniendo todo para ser buenas, han naufragado en la tibieza: "No mato, no robo, no hago nada malo; me comporto mejor que mucha gente, no dejo de ir a Misa los domingos". Bien, pero ¿y lo bueno que dejaste de hacer? ¿Los pecados de omisión?.
"No mato, no robo, no hago nada malo; me comporto mejor que mucha gente, no dejo de ir a Misa los domingos". Si todo va estupendamente, ¿Para qué arriesgarse a lo desconocido? ¿Para qué luchar?”

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Elección de una carrera

Cada persona tiene que tener una profesión para la que tenga o se sienta con más aptitud. Esto es muy importante para escoger una carrera, para el futuro de una persona. La palabra talento para algunos significa una capacidad absoluta. Creen que si una persona es buena en un determinado campo también lo es en los demás y esto no es así. Por ejemplo, si una persona es excelente en el campo de la ciencia, no tiene porqué serlo en el de la literatura. Muy pocos son los que alcanzan una capacidad para todo. Es casi imposible tener talento para todo.
El instinto que nos indica la carrera que más nos conviene nos es dado por Dios a cada persona y este instinto nos muestra el destino. El instinto que nos da es diferente dependiendo de la persona y hay que cuidarlo bien para no perder ese talento que nos han dado. Para ello los padres, los maestros y los educadores tienen que tener en cuenta este punto, para que el niño/a no caiga en una tarea para la cual no ha sido asignada. También la misma persona tiene que ocuparse de sus inclinaciones.
Para que un niño vaya formando su talento o instinto se los deberá llevar a diversos establecimientos para que pudieran ver si les interesa. Por ejemplo, si a un niño le gusta la música y tiene el talento de cantar bien se le podría llevar a conciertos.(fuente: Jaime Balmes)

martes, 3 de noviembre de 2009

DEBILIDADES HUMANAS (I)

"DEFICIENTE"
Es aquel que no
consigue modificar su
vida, aceptando las imposiciones de otras
personas de la sociedad
en que vive
sin tener conciencia de
que él es dueño de su destino........
"LOCO"
Es quien no
procura ser
feliz con lo
que posee...
"CIEGO"
Es aquel que no
ve su proximo
morir de frío, de
hambre, de
miseria...
Porque sólo
tiene ojos para
sus miseros
problemas
y pequeños
dolores...

lunes, 2 de noviembre de 2009

La Atención


La atención, “la aplicación de la mente a un objeto”. Lo primero que hay que hacer para poder pensar bien es atender bien. Pensar y atender son dos conceptos que van juntos, sin la atención estamos distraídos, con el pensamiento en otros sitio. Por ello es importante tener un hábito de atender a lo que se hace, así comprenderíamos todo correctamente y no caeríamos en errores.
Existen unas ventajas y unos inconvenientes de la atención. La clave de la perfecta atención es tener un espíritu atento. Con ello conseguimos una mayor organización de ideas, percibiéndolas con mayor claridad y acordándonos de ellas con facilidad. Pero si no atendemos, todo esto no será posible, tendríamos muchas confusiones de ideas y quizás perdiéramos cosas importantes por no utilizar la atención.
Mucha gente cree que la atención fatiga, pero se equivocan porque la atención es un aplicación suave y relajada y es compatible además con la diversión porque a lo que se refiere es a descansar, a no ocuparse de cosas trabajosas, no al no pensar. Con el grupo de los distraídos, Balmes junta también a los atolondrados y a los ensemismados porque no tienen atención. La ventaja que tiene un hombre atento es que es más urbano y cortés.
Hay muy pocos casos en los que se tenga que estar tan atento que por una mínima interrupción no puedan seguir con lo que estaban haciendo. Estas personas que con un simple ruido se desconcentran son los que Jaime Balmes llama daguerrotipos. Puede que esto sea un defecto natural de esa persona o también podría ser una falta de costumbre de concentración y atención. Para ello hace falta atender bien.