A corazón abierto (programación)

sábado, 25 de julio de 2009

ALGUNAS PREGUNTAS

  • Padre, ¿es verdad que el cielo y el infierno están aquí en la tierra, que más allá de la muerte no hay nada?

No es cierto que todo termine con la muerte, aunque sí es cierto que muchas personas hacen de sus vidas un cielo o un infierno en la tierra.

Dios nos ha creado para la vida, no para la muerte. Hemos recibido de Dios directamente un alma inmortal y un cuerpo que va a resucitar. Y nuestro destino es participar de la eternidad de Dios. Sin embargo, por el pecado original, a este glorioso destino se unió otro totalmente opuesto: vivir la eternidad sin Dios.

La razón de la encarnación de Cristo, de su muerte y resurrección, es ofrecer al ser humano la vida eterna. Gracias a que el Hijo de Dios se encarnó, murió y resucitó se abrieron las puertas del cielo que estaban cerradas por el pecado de Adán. Jesús nos hace posible la verdadera vida. Así nos dice: “Porque esta es la voluntad de mi Padre, que todo el que ve al Hijo y cree en Él, tenga la vida eterna, y yo le resucitaré el último día” (Juan 6,40).

  • Hay muchos que afirman que cuando uno muere puede reencarnarse y comenzar otra nueva vida.

La reencarnación es una creencia de las religiones orientales (Hinduismo, y Budismo), muy populares actualmente por el “Hare Krishna” y el “New Age”. Definitivamente, tenemos que rechazar la reencarnación pues es una creencia totalmente ajena a la revelación de Dios quien nos dice: “del mismo modo está establecido que los hombres mueran una sola vez y, luego, el juicio” (Hebreos 9,27).

  • Entonces ¿qué pasa después de la muerte?

Inmediatamente después de la muerte, el alma se presenta ante Dios para su juicio particular. En ese juicio recibirá la justa retribución: salvacion o condenación eterna, según hayan sido sus obras. Mas adelante, cuando venga el Señor por segunda vez, los cuerpos resucitarán y vendrá el juicio universal. El juicio final ratificará públicamente el juicio particular (Mateo 16,17;25,31-46).

  • Pero, los Testigos de Jehová afirman que debemos esperar el fin del mundo para volver a la vida.

Los Testigos de Jehová no pueden ser considerados cristianos, pues niegan la divinidad de Cristo, por tanto sus afirmaciones están en función de este error. Al respecto debemos considerar la escena de Jesús en la cruz cuando promete su reino al buen ladrón, crucificado con Él: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23,43). Jesús le dice: “Hoy”, no le dice “al fin del mundo”. Es el juicio particular, que ya Jesús se lo adelantó y lo premió por su fe y verdadera contrición. El alma del buen ladrón está con Cristo en el cielo, en espera del fin del mundo para resucitar y gozar de Dios en cuerpo y alma. Esto lo profesamos en el Credo cuando decimos: Creo en la resurrección de la carne”.

  • ¿Cómo sabemos que la Iglesia católica es la única Iglesia que fundó Jesús?

Lo sabemos por el hecho que la Iglesia Católica es la única Iglesia antigua, que llega hasta Jesús. Mientras todas las demás Iglesias o sectas, salieron de la Iglesia Católica y tienen a hombres como fundadores

  • ¿Cómo sabemos que la Iglesia Católica llega hasta Jesús?

Lo sabemos por los documentos históricos. Por ejemplo, tenemos la lista de todos los papas, desde San Pedro hasta el papa actual.

  • ¿Es cierto que Jesús dio permiso a ciertas personas para que fundaran OTRAS IGLESIAS, aparte de la que él fundó personalmente?

No es cierto. Según la Biblia, Jesús fundó una sola Iglesia y no dio a nadie permiso para fundar otras Iglesias.

  • ¿Cómo llama la Biblia a los que se salen de la Iglesia, que fundó Cristo, y enseñan otras doctrinas?

A los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo y enseñan otras doctrinas, la Biblia los llama ANTICRISTOS es decir enemigos de Cristo y PERTURBADORES. Por lo tanto, quedan MALDITOS.

  • ¿Cómo hay que portarse con los que se salieron de la única Iglesia que fundó Jesús y enseñan doctrinas falsas?

Hay que rechazarlos, para no dejarse contaminar por sus errores.

  • ¿Por qué algunos se salen de la verdadera Iglesia, que fundó Jesús, para ingresar a las sectas?

Generalmente los que se salen de la verdadera Iglesia, que fundó Jesús, para ingresar en las sectas, lo hacen por ignorancia.

  • Según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia que él fundó personalmente ¿hay puros santos o también hay pecadores?

Según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia que él fundó personalmente, hay SANTOS Y PECADORES.

  • ¿Es posible que alguien no tenga ningún pecado?

No. La Biblia dice que todos somos pecadores.

  • Según la Biblia, las divisiones ¿durarán para siempre?

No según la Biblia, algún día terminarán las divisiones y se hará un solo rebaño bajo un solo pastor.

  • Según la historia, ¿tenemos ejemplo de sectas que hayan desaparecido?

Sí. Todas las sectas que surgieron durante el primer milenio del cristianismo, ya desaparecieron. Las sectas que existen ahora, son muy recientes. A lo sumo tienen unos cien, doscientos, trescientos o cuatrocientos años de historia. Seguramente como desaparecieron las antiguas sextas, así también van a desaparecer las que existen actualmente.
En efecto, este es el destino de todas las sectas: empezar, desarrollarse y morir. Solamente la Iglesia Católica viene desde Jesús y llegará hasta el fin del mundo.

jueves, 23 de julio de 2009

RAZON DEL CORAZON


Nuestra civilización, dominada por la técnica, necesita un corazón para que el hombre pueda sobrevivir en ella, sin deshumanizarse del todo. Debemos dar más espacio a las "razones del corazón" si queremos evitar que nuestro planeta, mientras se sobrecalienta físicamente, vuelva a caer espiritualmente en una era glacial. La gran crisis de fe en el mundo de hoy consiste en que no se escuchan las razones del corazón, sino sólo las razones torcidas de la mente.

VIRTUDES OLVIDADAS


La Prudencia

Aunque hoy muchos piensen que ya no se lleva hablar de la virtud sino de libertades, derechos y sensaciones, si queremos llegar a desarrollar todas nuestras posibilidades como personas, necesitamos de unas cuantas virtudes imprescindibles que nos ayuden a un recto proceder en la vida, de las que ya hablaban los griegos, Buda, Confucio o el Antiguo Testamento.

Somos seres dotados de razón y no sólo de instintos, como los animales. El uso de la razón es lo que nos permite pensar sobre lo que nos rodea, los otros, las cosas, los acontecimientos, para discernir entre lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso. Todos tendemos a buscar nuestro propio bien pero para lograrlo necesitamos determinar en qué consiste tal bien, que no puede ser otro que el ser de mejor manera, perfeccionarnos como personas y no rebajarnos a la satisfacción de los instintos, al mero disfrute de las cosas.
Usar de la razón, pensar adecuadamente exige la virtud de la prudencia que es como una luz para nuestro entendimiento que nos ayuda a fijar nuestros fines y elegir los medios adecuados para conseguirlos, distinguiendo entre lo malo y lo bueno lo verdadero y lo falso. Como constantemente habremos de tomar decisiones que nos afectarán de forma positiva o negativa, es imprescindible estar entrenados en el ejercicio de la prudencia.
Lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, no son el resultado de la opinión mayoritaria de ninguna encuesta demoscópica, ni de decisiones políticas, ni de propagandas interesadas. La verdad y el bien tienen entidad propia y se hacen presentes a todo el que se esfuerza por encontrarlos para ajustar a ellas su vida. Prudencia a la hora de fijar nuestros fines, prudencia al elegir los medios adecuados, prudencia al valorar los acontecimientos y las personas. Examinar todo, no despreciar un consejo útil, pero quedarse siempre con lo que estimemos mejor.
Creo que nuestra capacidad de pensar resulta bastante infrautilizada. Rehuimos el esfuerzo y dejamos a la imaginación, la loca de la casa, que se entretenga con pensamientos inconexos, con extrañas fantasías. Otra forma de rehuir el esfuerzo de pensar es distraernos con las mil y una historietas que se nos ofrecen en los medios de comunicación y el caso extremo de evasión es darnos al alcohol o las drogas.
La desgraciada ley del mínimo esfuerzo, de la ética indolora, de la libertad sin responsabilidad, del goce compulsivo de los sentidos, nos está destruyendo como personas. Las personas que piensan, razonan, disciernen y se autodeterminan con prudencia, no son fáciles de embaucar ni manipular. Las personas con convicciones propias son peligrosas para el poder que prefiere que todos se ajusten a lo «políticamente correcto» y a esas entelequias del progresismo que no sabemos bien hacia donde progresa.
Hay olvidadas otras viejas virtudes: la justicia, la fortaleza y la templaza.

martes, 21 de julio de 2009

DECIDIR POR EL CAMBIO


Hay decisiones que son fundamentales en la vida, y no siempre están unidas a acontecimientos externos señalados, sino que son fruto simplemente de la lucidez de un pensamiento, y a veces tiene día y hora concretos(.....)
Cada persona custodia en su intimidad una puerta del cambio, una puerta que sólo puede abrirse desde dentro. Cambiar es algo asequible a todos. Lo decisivo es tratarlo seriamente con uno mismo. El consejo viene de Epícteto: nadie tiene tanto poder para persuadirte a ti como el que tienes tú mismo(.....)
"La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad."

"La verdad, será fundamento de la paz cuando cada individuo tome conciencia rectamente, más que de los propios derechos, también de los propios deberes con los otros"

"La justicia, edificará la paz cuando cada uno respete concretamente los derechos ajenos y se esfuerce por cumplir plenamente los mismos deberes con los demás."

"El amor será fermento de paz, cuando la gente sienta las necesidades de los demás como propias y comparta con ellos lo que posee, empezando por los valores del espíritu."

"La libertad, alimentará la paz y la hará fructificar cuando, en la elección de los medios para alcanzarla, los individuos se guíen por la razón y asuman con valentía la responsabilidad de las propias acciones."

PARA REFLEXIONAR

"Amar no es sólo un sentimiento; es un acto de voluntad que consiste en preferir de manera constante el bien del otro al bien propio. "

"El universo cultural en el que viven los jóvenes está marcado por las nuevas tecnologías de la comunicación, que trastocan su relación con el mundo, con el tiempo y con los demás, y que modelan sus comportamientos. Esto cre
a una cultura de lo efímero y lo inmediato, que no siempre es favorable a la profundización, ni a la maduración interior o al discernimiento moral. "

"Una deformación más grande aún de nuestra fe tiene lugar cuando el relativismo lleva al sincretismo: construcción espiritual artificial, que manipula y distorsiona la naturaleza esencial, objetiva y reveladora del cristianismo. "

"Hoy se exalta con frecuencia el placer, el egoísmo, o incluso la inmoralidad, en nombre de falsos ideales de libertad y felicidad. La pureza de corazón, como toda virtud, exige un entrenamiento diario de la voluntad y una disciplina constante interior. Exige, ante todo, el asiduo recurso a Dios en la oración. "

"En los momentos de angustia y de «pesadilla mortal», la oración, acompañada por el compromiso de hacer la voluntad de Dios, devuelve el auténtico gusto por la vida. "

"Incluso cuando Dios parece guardar silencio ante la opresión, la injusticia o el sufrimiento, sigue amando al ser humano y sale en su ayuda si es invocado".

"El fenómeno de las sectas es un síntoma de la sed de lo sobrenatural que experimenta el hombre y la mujer de hoy, por lo que exige de la Iglesia, especialmente en Latinoamérica, un examen de conciencia."

domingo, 19 de julio de 2009

EL DILEMA DE COMO USAR BIEN LA LIBERTAD





Las sociedades que se sienten libres, tienen el dilema de cómo usar bien la libertad.
Surge entonces 3 maneras distintas de obrar en el ser humano: -
El Bien honesto, o Bien verdadero (Bonum honestum), -
El Bien útil (Bonum utile), - y
El bien deleitable (Bonum detectabile).

Cada persona escoge uno de los 3, y se convierte en el fin de su acción y comportamiento personal :

1) - El Bien honesto es el Bien verdadero, desinteresado, el que piensa antes en los demás que en uno mismo ... comporta siempre un gozo interior, la dicha del bien, (conseguir este gozo interior es una consecuencia del Bien verdadero, pero no debe ser el fin del bien honesto) ...

"Doy un donativo para tranquilizar mi conciencia, o para sentirme bien interiormente", no sería un bien honesto perfecto.

"Doy un donativo porque pienso en el bien que le puede hacer al que lo recibe, pienso en el necesitado, me pongo en su lugar, y eso trae la consecuencia en segundo lugar del gozo interior, de la dicha del bien por el necesitado": sí sería un bien-verdadero perfecto.

2) - Si escoge el bien útil, la persona se guía sólo por el provecho que le pueda reportar para sí mismo, le da igual que sea una persona humana, dinero, u otro objeto material... este tipo de ser humano tiende al interés propio, egocéntrico ... el fin de su acción es sólo el beneficio personal ...
El utilitarismo descarta o desprecia el Bien honesto-Bien verdadero, es decir, sólo busca lo útil para sí mismo ...

3) - Si escoge como fin de la existencia y del comportamiento diario el bien-delectabile, la persona resume su existencia en la búsqueda del placer para sí mismo ... el placer de los sentidos es su obsesión ... el máximo placer para sí mismo y luego para el mayor número de personas, así se resume el proceder de los seres humanos que escogen este tipo de "bien" para el fin o el plan de su vida ...

"Siento algo, ya no siento nada" , "no me apetece" , "me aburro" , "no soporto la rutina" , "voy en búsqueda de nuevas sensaciones" , el culto al cuerpo ... este tipo de personas consideran que el tener un niño o el tener pareja sólo es un medio para satisfacer una propia necesidad emocional, razones éticamente muy pobres, egoístas, y erróneas ...

Este tipo de personas No han aprendido a Amar, ya que el Amor-Verdadero no tiene que ver con sentir o no sentir (a veces el sentimiento es intenso, otras menos intenso, pero amar no se basa en sentir, sino en querer el Bien de los demás), ni con la diversión, ni con lo que nos pide el cuerpo, ni con las sensaciones o emociones pasajeras ...

Es la diferencia entre pensar sólo en uno mismo, amor propio, egocentrismo, o en pensar en el Bien de los demás...

"Poner el placer en el primer plano del obrar de un ser humano es peligroso y erróneo, e hipoteca la existencia y la esencia humana" (Konigsberg).

"Obra de tal modo que trates a la humanidad (la tuya y la de las demás personas) como fin (Bien honesto), y nunca como medio para conseguir cosas (Bien utilitario)" (Kant).

El ser humano puede decidir porque es libre, pero también puede fallar en esa decisión, por eso surge la cuestión del uso adecuado de la libertad ... cuando decide, el ser humano lo hace siempre a la luz de alguno de estos 3 criterios (Bien honesto-Bondad verdadera, bien utilitario-interesado, o bien de la búsqueda del placer para sí mismo) ... realmente sólo se puede llamar Bien al primero, porque los otros dos son una tergiversación ética del comportamiento humano...

"Bienaventurados los limpios de corazón, ellos verán a Dios"

APRENDIENDO DE LOS DEMAS..........

domingo, 12 de julio de 2009

PARA REFLEXIONAR

  • DIOS NO ELIGE A LOS MÁS CAPACITADOS, SINO CAPACITA A LOS ELEGIDOS.

  • DIOS NO HABLA CON PERSONAS APRESURADAS Y SIN TIEMPO.

  • SÓLO TENDRÉ TODO DE DIOS, CUANDO EL TENGA TODO DE MI.

  • LA FE SE RÍE DE LAS IMPOSIBILIDADES.

  • LA FE NO NACE CON UNA CANTIDAD DE HECHOS QUE UNA PERSONA ESCUCHA ACERCA DE DIOS. HAY PERSONAS QUE SE CONVIERTEN CON UN FOLLETO SOLAMENTE, MIENTRAS OTRAS IRÁN AL INFIERNO CONOCIENDO LA BIBLIA ENTERA.

  • NADA ESTÁ FUERA DEL ALCANCE DE LA ORACIÓN, EXCEPTO LO QUE ESTÁ FUERA DE LA VOLUNTAD DE DIOS.

  • LA TRISTEZA MIRA HACIA ATRÁS, LA PREOCUPACIÓN MIRA ALREDEDOR, LA FE MIRA HACIA ARRIBA.

  • NO TEMAS LA PRESIÓN, RECUERDA QUE ELLA TRANSFORMA EL CARBÓN EN DIAMANTE.

  • NO ES TU APTITUD, SI NO TU ACTITUD, LO QUE DETERMINA TU ALTITUD.

  • EL RESPETO A LA VIDA ES EL FUNDAMENTO DE CUALQUIER OTRO DERECHO, INCLUIDOS LOS DE LA LIBERTAD.

  • LA PEOR PRISIÓN ES UN CORAZÓN CERRADO.

  • LA IGLESIA ES EL CORAZÓN DE LA HUMANIDAD.

  • LA IGLESIA ES LA CARICIA DEL AMOR DE DIOS AL MUNDO.

  • EL DESARROLLO ES EL NUEVO NOMBRE DE LA PAZ.

  • HAY QUE APOYAR AL HOMBRE SIMPLE Y FUNDAMENTALMENTE POR LA CAUSA DEL HOMBRE MISMO Y NO POR OTROS MOTIVOS NI RAZONES.

  • LA PAZ NO SE ESCRIBE CON LETRAS DE SANGRE, SINO CON LA INTELIGENCIA Y EL CORAZÓN.

  • NO HAY NINGUNA SOCIEDAD QUE ESTE LIBRE DE ELEMENTOS NEGATIVOS. HASTA EL ROSAL TIENE ESPINAS.

jueves, 9 de julio de 2009

SEXO Y SENTIMIENTOS



El amor es la realización más completa de las posibilidades del ser humano. Es lo más íntimo y más grande, donde encuentra la plenitud de su ser, lo único que puede absorberle por entero. Y el placer que se deriva de su expresión en el amor conyugal, es quizá el más intenso de los placeres corporales, y también quizá el que más absorbe. El entusiasmo que produce un enamoramiento limpio y sincero saca al hombre o a la mujer de sí mismos para entregarse y vivir en y para el otro: es el entusiasmo mayor que tienen en su vida la mayoría de los seres humanos. Cuando el placer y el amor se unen a la entrega mutua, es posible entonces alcanzar un alto grado de felicidad y de placer. En cambio –como ha escrito Mikel Gotzon Santamaría–, cuando prima la búsqueda del simple placer físico, ese placer tiende a convertirse en algo momentáneo y fugitivo, que deja un poso de insatisfacción. Porque la satisfacción sexual es en realidad solo una parte, y quizá la más pequeña, de la alegría de la entrega sexual con alma y cuerpo propia de la entrega total del amor conyugal. —Pero no siempre es fácil distinguir lo que es cariño de lo que es hambre de placer. A veces es muy claro. Otras, no tanto. En cualquier caso, en la medida en que se reduzca a simple hambre de placer, se está usando a la otra persona. Y eso no puede ser bueno para ninguno de los dos. Cuando se usa a otra persona, no se la ama, ni siquiera se la respeta, porque se utiliza y se rebaja su intimidad personal. El terreno sexual ofrece, más que otros, ocasiones de servirse de las personas como de un objeto, aunque sea inconscientemente. La dimensión sexual del amor hace que este pueda inclinarse con cierta facilidad a la búsqueda del placer en sí mismo, a una utilización sexual que siempre rebaja a la persona, pues afecta a su más profunda intimidad. Al ser el sexo expresión de nuestra capacidad de amar, toda referencia sexual llega hasta lo más hondo, al núcleo más íntimo, e implica a la totalidad de la persona. Y precisamente por poseer tan gran valor y dignidad, su corrupción es particularmente perniciosa. Cada uno hace de su amor lo que hace de su sexualidad. Aprender a amar El hombre, para ser feliz, ha de encontrar respuesta a las grandes cuestiones de la vida. Entre esas cuestiones que afectan al hombre de todo tiempo y lugar, que apelan a su corazón, que es donde se desarrolla la más esencial trama de su historia, está, incuestionablemente, la sexualidad. Por eso es preciso encontrar respuesta a preguntas capitales como: ¿qué debo hacer para educar mi sexualidad, para ser dueño de ella?, pues el cuerpo de la otra persona se presenta a la vez como reflejo de esa persona y también como ocasión para dar rienda suelta a un deseo de autosatisfacción egoísta. —¿Consideras entonces la sexualidad un asunto muy importante? El gobierno más importante es el de uno mismo. Y si una persona no adquiere el necesario dominio sobre su sexualidad, vive con un tirano dentro. La sexualidad es un impulso genérico entre cualquier macho y cualquier hembra. El amor entre un hombre y una mujer, en cambio, busca la máxima individualización. Y para que el cuerpo sea expresión e instrumento de ese amor individualizado, es necesario dominar el cuerpo de modo que no quede subyugado por el placer inmediato y egoísta, sino que actúe al servicio del amor. Porque, si no se educa bien la propia afectividad, es fácil que, en el momento en que tendría que brotar un amor limpio, se imponga la fuerza del egoísmo sexual. En el momento en que la sexualidad deja de estar bajo control, comienza su tiranía. Chesterton decía que pensar en una desinhibición sexual simpática y desdramatizada, en la que el sexo se convierte en un pasatiempo hermoso e inofensivo como un árbol o una flor, sería una fantasía utópica o un triste desconocimiento de la naturaleza y la psicología humanas. Un cierto “entrenamiento” Solo las personas pueden participar en el amor. Si una persona permite que su mente, sus hábitos y sus actitudes se impregnen de deseos sexuales no encaminados a un amor pleno, advertirá que poco a poco se va deteriorando su capacidad de querer de verdad. Está permitiendo que se pierda uno de los tesoros más preciados que todo hombre puede poseer. Si no se esfuerza en rectificar ese error, el egoísmo se hará cada vez más dueño de su imaginación, de su memoria, de sus sentimientos, de sus deseos. Y su mente irá empapándose de un modo egoísta de vivir el sexo. Tenderá a ver al otro de un modo interesado. Apreciará sobre todo los valores sensuales o sexuales de esa persona, y se fijará mucho menos su inteligencia, sus virtudes, su carácter o sus sentimientos. El señuelo del placer erótico antes de tiempo suele ocultar la necesidad de crear una amistad profunda y limpia. Además, una relación basada en una atracción casi solo sensual, tiende a ser fluctuante por su propia naturaleza, y es fácil que al poco tiempo –al devaluarse ese atractivo– aquello acabe en decepción, o incluso en una reacción emotiva de signo contrario, de antipatía y desafecto. —¿Y consideras difícil de rectificar ese deterioro en el modo de ver el sexo? Depende de lo profundo que sea el deterioro. Y, sobre todo, de si es firme o no la decisión de superarlo. Lo fundamental es reconocer sinceramente la necesidad de dar ese cambio, y decidirse de verdad a darlo. Es como un reto: hay que purificar, llenar de luz la imaginación, de limpidez la memoria, de claridad los sentimientos, los deseos. Es –en otro ámbito mucho más serio– como entrenarse para recuperar la frescura y la agilidad después de haber perdido la buena forma física. —¿Y no suena un poco artificial eso de “entrenarse”? ¿No basta con tener las ideas claras? En el amor, como sucede en la destreza en cualquier deporte, o en la mayoría de las habilidades profesionales, o en tantas otras cosas, si no hay suficiente práctica y entrenamiento, las cosas salen mal. Para aprender a leer, a escribir, a bailar, a cantar, o incluso a comer, hace falta proponérselo, seguir un cierto aprendizaje y adquirir un hábito positivo. Si no, se hace de manera tosca y ruda. Para expresar bien cualquier cosa con un poco de gracia conviene entrenarse, cultivarse un poco. Cuando una persona no lo hace, le resulta difícil expresar lo que desea. Siente la frustración de no poder comunicar lo que tiene dentro, de no poder realizar sus ilusiones. Y eso sucede tanto al expresarse verbalmente como al expresar el amor. Si no educamos nuestra capacidad de amar y de entregarnos por entero, en lugar de expresar amor nos comportaremos de forma ruda, como sucede a quien no sabe hablar o no sabe comer. Cultivarse así es un modo de aproximarse a lo que uno entiende que debe llegar a ser. Con ese esfuerzo de automodelado personal, de autoeducación, el hombre se hace más humano, se personaliza un poco más a sí mismo. Educar la sexualidad Es una lástima que muchos limiten la educación sexual a la información sobre el funcionamiento de la fisiología o la higiene de la sexualidad. Son cosas indudablemente necesarias, pero no las más importantes, y además son cosas que casi todos hoy saben ya de sobra. En cambio, el autodominio de la apetencia sexual, y por tanto, de la imaginación, del deseo, de la mirada, es una parte fundamental de la educación de la sexualidad a la que pocos dan la importancia que tiene. —¿Y por qué le das tanta importancia? Si no se logra esa educación de los impulsos, la sexualidad, como cualquier otra apetencia corporal, actuará a nivel simplemente biológico, y entonces será fácilmente presa del egoísmo típico de cualquier apetencia corporal no educada. La sexualidad se expresará de forma parecida a como bebe o come o se expresa una persona que apenas ha recibido educación. Necesitamos una mirada y una imaginación entrenadas en considerar a las personas como tales, no como objetos de apetencia sexual. Por eso, cuando en la infancia o la adolescencia se introduce a las personas a un ambiente de frecuente incitación sexual, se comete un grave daño contra la afectividad de esas personas, un atentado contra su inocencia y su buena fe. —¿No exageras un poco? Aunque suene quizá un poco fuerte, pienso que no exagero, porque todo eso tiene algo como de ensañamiento con un inocente. Romper en esos chicos y chicas el vínculo entre sexo y amor es una forma perversa de quebrantar su honestidad y su sencillez, tan necesarias en esa etapa de la vida. Los primeros movimientos e inclinaciones sexuales, cuando aún no están corrompidos, tienen un trasfondo de entusiasmo de amor puro de juventud. Irrumpir en ellos con la mano grosera de la sobreexcitación sexual daña torpemente la relación entre chicas y chicos. En palabras de Jordi Serra, “no se les maltrata atándolos con una cadena, pero se les esclaviza sumergiéndoles en un mundo irreal”. Tihamer Toth decía que la castidad es la piedra de toque de la educación de la juventud. Por la intensidad y vehemencia del instinto sexual, esta virtud es de las que mejor manifiesta el esfuerzo personal contra el vicio. Quizá por eso la historia es testigo de que el respeto a la mujer siempre ha sido un índice muy revelador de la cultura y la salud espiritual de un pueblo. Autodominio sobre la imaginación y los deseos Igual que el uso inadecuado del alcohol conduce al alcoholismo, el uso inadecuado del sexo provoca también una dependencia y una sobreexcitación habitual que reducen la capacidad de amar. Y de manera semejante a como el paladar puede estragarse por el exceso de sabores fuertes o picantes, el gusto sexual estragado por lo erótico se hace cada vez más insensible, más ofuscado para percibir la belleza, menos capaz de sentimientos nobles y más ávido de sensaciones artificiosas, que con facilidad conducen a desviaciones extrañas o a aburrimientos mayúsculos. Sobrealimentar el instinto sexual lleva a un funcionamiento anárquico de la imaginación y de los deseos. Cuando una persona adquiere el hábito de dejarse arrastrar por los ojos, o por sus fantasías sexuales, su mente tendrá una carga de erotismo que disparará sus instintos y le dificultará conducir a buen puerto su capacidad de amar. —¿Y no hay otra solución que reprimirse? Pienso que no es tanto cuestión de reprimir ese impulso como de encauzar bien los sentimientos. Basta que la voluntad se oponga y se distancie de los estímulos que resultan negativos para la propia afectividad. Es preciso frenar los arranques inoportunos de la imaginación y del deseo, para así ir educando esas potencias, de manera que sirvan adecuadamente a nuestra capacidad de amar. Entender esto es decisivo para captar el sentido de ese sabio precepto cristiano que dice “no consentirás pensamientos ni deseos impuros”. Quien se esfuerza en esa línea, poco a poco aprenderá a convivir con su propio cuerpo y con el de los demás, y los tratará conforme a la dignidad que poseen. Gozará de los frutos de haber adquirido la libertad de disponer de sí y de poder entregarse a otro. Vivirá con la alegría profunda de quien disfruta de una espontaneidad madura y profunda, en la que el corazón gobierna a los instintos.(Madame Amiel Lapeyre )

Educación Inteligente

Hay muchos padres que centran la educación exclusivamente en los conocimientos, en los idiomas, en las habilidades musicales o deportivas, o en cosas semejantes. Atiborran a sus hijos de academias y de gimnasios, de enciclopedias, ordenadores y diplomas, y luego se olvidan de hacer de sus hijos personas de criterio, con carácter y personalidad.
Con ese esquema educativo producen criaturas de gran fortaleza física pero que son débiles interiormente, cabezas llenas de conocimientos pero sin templar, hombres y mujeres sin principios firmes. Y al final consiguen lo contrario de lo que buscaban, pues dejan a sus hijos indefensos ante el futuro.
— No cabe duda que es mejor herencia una cabeza bien amueblada y una voluntad fuerte que un montón de títulos y de conocimientos. Pero mejor son las dos cosas.
Por supuesto, pero lo que no sería acertado es sacrificarlo todo en aras de los títulos y los conocimientos.
Es preciso lograr que padres e hijos piensen sobre cómo son, sobre cómo les gustaría ser, y sobre cómo deberían ser.
Para lograrlo son vitales esas conversaciones sosegadas con cada hijo, procurando formar a un tiempo su cabeza y su corazón, su inteligencia y su voluntad.
Hacerles razonar bien, hacerles capaces de hacer lo que deben hacer, y hacerles quererlo hacer libremente.
Educar la inteligencia
— Creo que los padres solemos dar más importancia a educar la inteligencia que a educar la voluntad, y en eso creo que nos equivocamos.
Pienso que si se educara realmente la inteligencia no habría problema, porque cuando las cosas se entienden con claridad y a tiempo, la voluntad se dirige a ellas sin muchas dificultades. Lo que pasa es que a veces se busca sobre todo insuflar conocimientos en vez de en educar realmente la inteligencia.
A veces parece como si la inteligencia fuera el don mejor distribuido, al menos si nos atenemos al escaso número de personas que se quejan de la porción que les ha correspondido en el reparto. Pero cuando un chico es realmente inteligente, enseguida se da cuenta de que sin desarrollar su voluntad apenas hará nada en la vida, y que, si no se esfuerza, lleva camino de ser uno más de los muchos talentos malogrados por usar poco la cabeza.
Con razón se ha dicho que no hay criatura más desgraciada que una gran cabeza huérfana de voluntad, porque esa gran inteligencia, suponiendo que exista, se pierde sin remedio.(Alfonso Aguiló)