A corazón abierto (programación)

lunes, 1 de junio de 2009

BREVE APROXIMACIÓN AL SÍNDROME DE PETER PAN (SPP)

El Síndrome de Peter Pan tiene numerosas características, como se observará más adelante, y está muy extendido en la actúal sociedad. Aunque no sea del todo superponibles, pueden ser coincidentes el Síndrome de Peter Pan y los hijos que, a lo que parece, “no quieren marchar de casa”, de casa de sus padres, se entiende.
En este caso suelen tratarse, paradójicamente, de los hijos mayores, con trabajo bien retribuido y que, desde hace años, disponen de un compromiso afectivo seriamente establecido. En algunos de los hijos en que esto sucede se dan otras muchas características, lo que permitiría establecer en ellos el diagnostico de Síndrome de Peter Pan.
Describimos a continuación algunas de las más importantes.
Asi, en el ámbito familiar, suelen sentirse con derecho para exigir a los demás cualquier sacrificio, se preocupan excesivamente de su aspecto físico y bienestar personal y se las ingenian para que toda su familia esté pendiente y gire en torno a él, sólo con mucha dificultad disculpan cualquier omisión, retraso o error en los pequeños encargos que realizaron a sus familiares y se manifiestan incapaces de tolerar la más pequeña critica negativa, aunque esté objetivamente fundada.

En el ámbito profesional suelen manifestarse excesivamente hipersensibles ante el hecho de ser evaluados por sus superiores, no toleran la frustración que acompaña las criticas, a pesar de que éstas estén bien fundadas, reaccionan de forma explosiva o inhibiéndose, ante cualquier pequeña corrección que se le hace, les encanta hablar de si mismo, de sus logros, éxitos y triunfos hasta la autoexaltación, les incomoda tener que escuchar lo que otros refieren de ellos mismos y manifiestan una intensa intolerancia e incomprensión ante los defectos ajenos.
En el ámbito social, algunas de las notas que concurren a su caracterización son las siguientes: no disponen de verdaderos amigos, aunque sí de muchos conocidos, el compromiso propio de la amistad les pone nerviosos, sus relaciones sociales son muy inestable y poco duraderas y nadie les parece insuficientemente “bueno” o digno de su amistad, cambian de parecer súbitamente, de acuerdo a que satisfagan o no sus intensas exigencias en lo relativo a su personalidad, posición social y necesidades y casi siempre exigen un trato y consideración especiales (Aquilino Polaino-Lorente).

1 comentario:

  1. Excelente artículo, Padre. ¿Podría especificar la fuente, por favor, para poder consultarla?

    Mil gracias por adelantado.

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