A corazón abierto (programación)

martes, 23 de junio de 2009

EL ABATIMIENTO


En el trayecto de nuestras vidas experimentamos momentos gratos e ingratos, alegrías y tristezas, anhelos y decepciones que van marcando nuestra personalidad y tenemos dos alternativas: hundirnos en los más recónditos lares de la miseria humana o salir victoriosos a una vida nueva. El riesgo de hundirnos podría ser por la excesiva auto-observación y aquí hago referencia al maestro Frankl que nos alerta del peligro de encerrarnos exclusivamente en la autorreflexión de nuestros caprichos y satisfacciones sensibles, de nuestros éxitos y fracasos, de nuestros bienes presentes y de nuestras seguridades futuras, debido a que esta voluntaria obstrucción, supone tomar una actitud y una disposición que violenta nuestra natural apertura hacia el mundo exterior y hacia las personas de nuestro entorno. Por ello, considerará que aprisionar el “yo” en las estrechas paredes de nuestro claustro interior, sin dejar que se expanda sin falsos recelos “hacia afuera”, es un riesgo que facilita el cultivo de una serie de gérmenes patológicos que al envolver obsesivamente nuestras reflexiones, pueden derivar hacia determinados trastornos neuróticos y ser focos de infelicidad.
Una personalidad sana y bien constituida desde la perspectiva psicológica, es para Frankl, aquella que sabe abrir las puertas y ventanas de su conciencia, hacia la luz y claridad del mundo exterior, dirigiéndose e interesándose por la gente que le rodea, por ello, la grandeza del hombre está en reconocerse como hombre, valorar su condición humana con todas sus potencias y ver con claridad en medio de los tormentos la luz de la felicidad que sí es posible, porque el hombre es humano en la medida en que se pasa por alto y se olvida de sí mismo entregándose a una causa a la que servir o a una persona a la que amar.
Al sumergirnos en el trabajo o en el amor nos trascendemos a nosotros mismos y de este modo nos autorrealizamos. (POR JUAN TORRES ROMERO)

lunes, 22 de junio de 2009


DIOS nos hizo perfectos y no escoge a los capacitados, sino que capacita a los escogidos.

Hacer o no hacer algo... solo depende de nuestra voluntad y perseverancia.



EN CONCLUSION:

Preocupate más de darle cabida a Dios en tu conciencia y no se trata de pensar tanto en la propia reputación.

Por que Dios habla en tu conciencia a la cual con rectitud debes seguir. 


Lo que otros piensan de ti es su problema....

miércoles, 17 de junio de 2009

RECUERDEN

QUE NUESTROS HIJOS SERÁN LOS PADRES DEL MAÑANA.....QUE ES LO QUE QUEREMOS PARA ELLOS?(ALM)

¿Que uso le doy a la televisión?

Habría que pensar cúal es nuestra actitud ante la televisión, pues existe el peligro de ponerle menos atención a las personas que están a nuestro lado.
Si bien, el mismo adulto ha de saber cuidar todo aquello que mira en la televisión, en el caso de los niños adquiere mayor importancia al formarse apenas su personalidad, pudiendo adquirir formas inapropiadas en su pensar y en su obrar.
El Papa señalaba que no es posible dejar a los niños solos ante los medios de comunicación, pues siendo tan atractivos lo que reciben, a veces los lleva a confundir la realidad con la ficción. En ocasiones habrá que acompañarlos, o por lo menos enterarse de lo que ven, para poder dialogar al respecto.
Una medida de prudencia, apuntaba el Papa, es la necesidad de ser selectivos, de modo que piensen y elijan con acierto qué mensajes, qué programas, qué videojuegos son óptimos para su formación. Así los pequeños no serán arrastrados hacia temáticas y enfoques empobrecedores y engañosos que les deteriora y deprime.
Pensemos si vemos todo lo que nos dan o sabemos elegir lo adecuado.

lunes, 15 de junio de 2009

El que vive sólo de los placeres de los sentidos, es, en el fondo, un desesperado. Y remedando al Evangelio podríamos preguntar: ¿de qué le sirve al hombre poseer todo el mundo si su vida no tiene sentido?. (Kiwerkegaard)

domingo, 14 de junio de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009

EL VACÍO EXISTENCIAL

Muchas personas en la actualidad hacen lo que no quieren y tal vez quieren lo que no hacen, o posiblemente imaginen querer o deseen hacer lo que otros parece que quieren. En el fondo, unos y otros parece que ni siquiera saben ya lo que quieren. Tal vez lo que determina finalmente su toma de decisiones es el deseo de imitar lo que los demás hacen (conformismo) o secundar dócilmente y realizar sólo aquello que los demás quieren que realicen (totalitarismo).Es probable que una persona que se comporta de esta forma descubra, años más tarde, la inutilidad de su existencia. En el fondo, su existencia estaba vacía mucho tiempo atrás, antes de que lo descubriera, puesto que las opciones por las que se decidió en ningún caso comprometieron, como sería de esperar, su libertad personal, sino que eran más bien irresponsables. A esa falta de contenido de la propia vida es a lo que podriamos denominar “vacío existencial”.(…….)Cuando un hombre no encuentra sentido a su vida, es posible que satisfaga esa primaria y elemental necesidad de entregarse a la satisfacción de otras necesidades jerárquicamente más bajas (sexo, alcohol, drogas, etc.). A lo que parece, de lo que toda persona humana tiene necesidad es de encontrar un sentido para su propia existencia. Pero el modelo antropológico que pone de manifiesto esta necesidad primordial ha sido sistemáticamente ignorado por el hombre de nuestro tiempo. Preguntarse por el sentido de la vida, por su valor, no es una manifestación sintomática de que el hombre esté enfermo, como pensaba Freud. “El hombre, al interrogarse por el sentido de la vida, más que eso, al atreverse a dudar de la existencia de tal sentido, sólo manifiesta con ello su esencia humana (...); tal pregunta no es la manifestación de una enfermedad psíquica sino la expresión de madurez mental(…..)”.

“En la sociedad de la abundancia, el estado de bienestar social prácticamente satisface todas las necesidades del hombre; hasta algunas necesidades en realidad son creadas por la misma sociedad de consumo. Sólo hay una necesidad que no encuentra satisfacción y ésa es la necesidad de sentido en el hombre”.
Por Aquilino Polaino-Lorente.
VIKTOR E. FRANKL, La voluntad de sentido, Herder, Barcelona (1988). 300 págs. (t. o.) Der wille zum Sinn, A Hans Huber. Berna 1982).

viernes, 5 de junio de 2009

¿SER NORMAL O ANORMAL?


La realidad en la que nos desenvolvemos actualmente radica en que : "SER NORMAL HOY DIA ES COMPORTARSE COMO UNA PERSONA ANORMAL ", por que ahora para estar en "onda" esta sociedad nos exige muchas veces vivir un personaje más que nuestra propia personalidad.


A veces me pregunto, ¿querer pasar desapercibido, mostrarnos tal como somos y hablar coherentemente, es sinónimo de ser "sobrado", "creído" o como dicen "florero"? y digo; pasar desapercibido no porque no tengamos cualidades ni mucho menos, al contrario podríamos tener muchas virtudes y cosas buenas que podríamos dar, pero aquí viene el gran incoveniente para nuestra época: Seriamos demasiado “normal”.

Solo por que haríamos lo que tenemos que hacer, actuar cada día como nos corresponde, de acuerdo a nuestro género y a nuestra edad, por comportarnos y vestirnos sin exageraciones y en casa siempre ser responsable con todos.(ALM)
¿COMO TE CONSIDERAS UNA PERSONA NORMAL O ANORMAL?





¡¡¡QUIERO SER FELIZ!!! - El eterno deseo de todos


Me conmueve cuando jóvenes de 15, 16 años tratan dar una definición de felicidad, les veo hambrientos de saber y al querer dar un concepto de felicidad estrujan sus cerebros hasta que después de un momento parecen verse perdidos y confundidos, y no tienen culpas ya que crecen y están en medio de una sociedad que les proponen pseudas–felicidades, dinero, poder, sexo, moda, etc., denigrando a la verdadera felicidad y haciendo caer en el vacío existencial a jóvenes con increíbles talentos que son derrochados o peor aún no se dan cuenta que los tienen para ser felices.
Les invito a dar un vistazo a la historia y es ya, en la antigua Grecia, donde Aristóteles nos recordaba, que en el ser humano existe una tendencia radical que le impulsa al bien y a la felicidad. En relación al significado de la felicidad y cuál es la causa o el fin que la puede producir, se han barajado las más diversas interpretaciones y las más plurales teorías filosóficas. Platón, la fundará en la sabiduría, Aristóteles en la virtud, los epicúreos en el placer sensible, los estoicos en el equilibrio interior, el cristianismo en la unión con el Bien Supremo, el empirismo en los bienes materiales, etc.
Por esto, la felicidad, más que una causa que se busca por sí, como si la pudiéramos alcanzar por una decisión propia y voluntaria, es el resultado, el fruto en sazón, que se obtiene cuando previamente se vive en apertura a los demás con olvido de sí mismo.
La felicidad debe ser una consecuencia y no se puede lograr a voluntad propia; una manera de no encontrar jamás la felicidad, es buscarla con ansiedad, pretender cercarla y apresarla para apoderarnos de ella. No debemos perseguir la felicidad como el Hades perseguía a la bella y aguerrida Perséfone, hija de Zeus. La felicidad es como la hermosa y delicada flor que cierra sus pétalos cuando osamos tocarla. Se produce con la felicidad, la aparente paradoja que cuanto más la cercamos, más se nos aleja y huye de nosotros, cuanto más nos obsesionamos en poseerla de forma directa, más se nos diluye y desvanece de nuestro ser: La felicidad no puede ser perseguida, sino que más bien es algo con lo que uno se encuentra.
Cuanto más corremos tras ella, más nos esquiva.
Cuanto más ansiosamente perseguimos algo que deseamos tanto más dificultamos en conseguirlo.
El deseo vivido con excesiva intensidad ahoga aquello mismo que tanto anhela. Quién es feliz, es innecesario que nos lo diga, puesto que lo manifiesta de forma espontánea y natural. Por tanto, no es feliz quien lo proclama, (dime de lo que presumes y te diré de lo que careces) si no de quien ha encauzado su vida, sus acciones y sus proyectos como un modo de servicio y apertura a los demás, como cumplimiento de una amorosa obligación.(por JUAN TORRES ROMERO)

FILOSOFÍA EMO: “SUFRO, LUEGO EXISTO”


Esta frase resume la filosofía emo, aunque suene denigrante para la filosofía llamar “filosofía emo“, pero lo que hago es llevar a la reflexión sobre esta moda en el que se están metiendo muchos niños, adolescentes y jóvenes. Constantemente vemos, y es triste, a muchos adolescentes raquíticos, afeminados, con vestimenta oscura, con peinados que les cubre los ojos, les gusta vivir en constante depresión porque consideran que la vida es miserable y denigrante, viven en el absoluto absurdo, desperdiciando su vida, sus talentos, aunque crean que no lo tienen, otra cosa es que no se dan cuenta, peor aún, no quieren darse cuenta. Son seres humanos confundidos, unos concientes y otros inconcientes que deambulan por la vida llamando la atención.
Durante la inexplicable y absurda II Guerra Mundial, un psiquiatra llamado Viktor Frankl estuvo recluido por su condición de judío en los campos de concentración nazis de Auschwitz y Türkheim, cosa que ninguna persona que se considera emo puede imaginar ese sufrimiento, y tuvo que soportar con toda la crudeza su infrahumana brutalidad. Pero paradójicamente, fue en estas horribles situaciones límites donde tomó plena conciencia del sentido y dignidad de la vida humana y del valor del sufrimiento, aportándonos, con ello, una gran dosis de optimismo y esperanza respecto a que la vida humana vale la pena ser vivida. Mi intención no es hacer una propaganda del sufrimiento ni hacer una vida infeliz, sino que, el interés principal del hombre, es el de encontrar un sentido a la vida, razón por la cual el hombre está dispuesto incluso a sufrir a condición de que este sufrimiento tenga un sentido; por tanto, rechazar sistemáticamente el sufrimiento y el sacrificio que inevitablemente la realidad nos demanda, se puede conseguir al precio de aceptar una vida falseada en sus cimientos, que al precio de deshumanizarse paulatinamente, engendra personalidades afectivamente débiles e inestables.
Resumiendo, sufrir por sufrir es inútil, irracional e inhumano, en cambio encontrar sentido en el sufrimiento es humano ya que nos hacemos más sensibles con el dolor propio y ajeno adquiriendo un sentido superior al sufrimiento y se acepta como un hecho normal y positivo de nuestra existencia, se constituye en una fuente inagotable de enriquecimiento y progreso en todos los órdenes: material y espiritual.
Para finalizar cito a Miguel de Unamuno que afirma “que no hay cultura sin dolor”. El hombre actual, en su mayoría, ha prescindido de Dios y por ello ha perdido una aptitud maravillosa de convertir el sufrimiento en fuente de paz y progreso interior.(por JUAN TORRES ROMERO).

lunes, 1 de junio de 2009

BREVE APROXIMACIÓN AL SÍNDROME DE PETER PAN (SPP)

El Síndrome de Peter Pan tiene numerosas características, como se observará más adelante, y está muy extendido en la actúal sociedad. Aunque no sea del todo superponibles, pueden ser coincidentes el Síndrome de Peter Pan y los hijos que, a lo que parece, “no quieren marchar de casa”, de casa de sus padres, se entiende.
En este caso suelen tratarse, paradójicamente, de los hijos mayores, con trabajo bien retribuido y que, desde hace años, disponen de un compromiso afectivo seriamente establecido. En algunos de los hijos en que esto sucede se dan otras muchas características, lo que permitiría establecer en ellos el diagnostico de Síndrome de Peter Pan.
Describimos a continuación algunas de las más importantes.
Asi, en el ámbito familiar, suelen sentirse con derecho para exigir a los demás cualquier sacrificio, se preocupan excesivamente de su aspecto físico y bienestar personal y se las ingenian para que toda su familia esté pendiente y gire en torno a él, sólo con mucha dificultad disculpan cualquier omisión, retraso o error en los pequeños encargos que realizaron a sus familiares y se manifiestan incapaces de tolerar la más pequeña critica negativa, aunque esté objetivamente fundada.

En el ámbito profesional suelen manifestarse excesivamente hipersensibles ante el hecho de ser evaluados por sus superiores, no toleran la frustración que acompaña las criticas, a pesar de que éstas estén bien fundadas, reaccionan de forma explosiva o inhibiéndose, ante cualquier pequeña corrección que se le hace, les encanta hablar de si mismo, de sus logros, éxitos y triunfos hasta la autoexaltación, les incomoda tener que escuchar lo que otros refieren de ellos mismos y manifiestan una intensa intolerancia e incomprensión ante los defectos ajenos.
En el ámbito social, algunas de las notas que concurren a su caracterización son las siguientes: no disponen de verdaderos amigos, aunque sí de muchos conocidos, el compromiso propio de la amistad les pone nerviosos, sus relaciones sociales son muy inestable y poco duraderas y nadie les parece insuficientemente “bueno” o digno de su amistad, cambian de parecer súbitamente, de acuerdo a que satisfagan o no sus intensas exigencias en lo relativo a su personalidad, posición social y necesidades y casi siempre exigen un trato y consideración especiales (Aquilino Polaino-Lorente).

¿CONOCEMOS A NUESTROS SERES QUERIDOS?



Los niños deprimidos
¿Los niños también se deprimen? Durante años se ha negado la existencia de enfermedad depresiva en los menores. Ahora sabemos que hay muchos niños sumidos en ella, pero, a menudo, cuesta diagnosticarla... porque aparece enmascarada, camuflada bajo síntomas aparentemente banales (inapetencia, irritabilidad, insomnio, enuresis, etc.).
Se puede decir que aproximadamente el dos o el tres por ciento de todos los niños con un comportamiento alterado presentan depresiones de grado medio a severo, y otro seis a ocho por ciento de carácter leve. Su incidencia es prácticamente el doble en el sexo femenino.
Es importante conocer que la depresión es una de las respuestas posibles ante el sufrimiento, pero no hay que confundirla con éste, ni tampoco es la única respuesta posible del niño (antes puede probar con las actitudes de rechazo, cólera o rabia).
La reacción depresiva viene a ser como la última posibilidad para evitar la impotencia ante el sufrimiento físico y psíquico. En el núcleo de toda depresión existe, siempre, un sentimiento de pérdida interna. De algo querido que se nos ha ido o hemos perdido.
El denominador común de la enfermedad depresiva es la tristeza extrema (el toedium vitae de los latinos). Sin embargo, como ya he dicho, bastantes veces no se manifiesta como tal, sino enmascarada a través de síntomas aparentemente ajenos.
En los adultos tenemos, por ejemplo, el insomnio pertinaz que no cede a los somníferos, o el dolor de espalda que no calman los analgésicos. En la infancia, especialmente en los niños pequeños, aparece casi siempre muy camuflada y es difícil llegar al diagnóstico.


Adolescencia y depresión
Los adolescentes depresivos se aproximan más a la clínica del adulto, siendo típicos los dolores de cabeza y de espalda, los insomnios, el mutismo, los tics, la obesidad y, también, el adelgazamiento (anorexia, bulimia). Su sintomatología psíquica oscila entre la actitud pasiva-inhibida, propia de las chicas, y la actitud activa-agitada, frecuente en los chicos.
Las adolescentes depresivas son con preferencia tristes, inhibidas en sus relaciones sociales, obedientes en casa, discretas y tranquilas (lo que se ha venido en llamar “síndrome de la Cenicienta”), mientras que los varones son rebeldes, irritables, miedosos, temerosos a la hora de establecer contactos y agresivos en su relación social.
Lo peligroso es que cuando un niño o un adolescente tocan fondo en la depresión (del latín deprimere, hundirse) tienen pocos recursos para salir a flote por sus propios medios (a los adultos también les cuesta, pero tienen más ayudas a su alcance y saben cómo solicitarlas).
A la población menuda tenemos que echarle una mano con urgencia. Porque, ya es sabido -aunque a veces nos duele reconocerlo, ya que implica una negligencia o un fracaso total del soporte familiar y social que debería estar involucrado- que los menores también se suicidan... y mucho. Y esto cuestiona el buen funcionamiento de la sociedad en pleno.
(......) Todos -padres, educadores y médicos- tenemos que agudizar nuestra supervisión de este trastorno que hace tan trágicos estragos anímicos.
(....)Los compañeros, a los amigos que conocen a fondo al muchacho que ahora, de pronto, deja de salir con ellos, no responde a sus llamadas o se recluye en casa para esconder su tristeza. Esta red de maravilloso soporte que es la amistad de los iguales tiene que ser centinela para detectar precozmente esta inflexión en la vida de alguien que tenemos cerca y avisar con premura a quien corresponda. Así pueden salvar una vida.
Para terminar, hay que recordar un último dato: un adolescente tiene ahora el doble de posibilidades de sufrir una depresión de las que tenían sus padres y el triple de las que tenían sus abuelos.
La adolescencia es un trayecto largo y lleno de ilusiones, pero también de frustraciones. No lo olviden.(Dr. PC)